Pesadillas y Terrores Nocturnos

miércoles, 14 de enero de 2015

Alrededor de los dos años, las pesadillas y los terrones nocturnos comienza a alterar el sueño de algunos pequeños. En los primeros años la hora de irse a dormir, representa para los niños la separación de los padres y eso puede dar lugar a problemas durante el sueño.

Ambos problemas son muy frecuentes durante la infancia, pero suelen solucionarse solos. Se incluyen dentro de las llamadas Parasomnias y son fenómenos o conductas que alteran la calidad del sueño del pequeño. (La parasomnia es un trastorno de la conducta durante el sueño).


Pero, ¿qué son los terrores nocturnos y las pesadillas?

Los terrores nocturnos son episodios repentinos de terror durante el sueño, más frecuentes durante la fase del sueño más profundo, durante el primer tercio de la noche, duran unos minutos y finalizan de forma espontánea sin despertar al niño. Suelen comenzar con un grito o un llanto y con muestras de agitación, respiración alterada, sudor. Aunque tienen los ojos abiertos y la mirada fija, el niño ni ve ni oye lo que está pasando, en realidad está dormido. Tampoco responde a estímulos externos y no suele recordar lo que ha sucedido.

Se pueden producir por sueño insuficiente, horarios irregulares de sueño, por fiebre o enfermedad, por tomar algunas medicinas o por estrés y si hay algún antecedentes en la familia, si el papi o la mami los tuvo de pequeños. Por lo general suelen cesar con el tiempo y no es necesario ningún tratamiento específico.

¿Qué podéis hacer los papis?

La mayoría de los padres piensan en aliviar al hijo al momento, pero es mejor no interactuar con él, ya que se puede producir el efecto contrario al deseado y hacer que el niño esté más agitado. Es recomendable no despertarle y permanecer a su lado en silencio, esperando a que pase y controlando que el niño no se haga daño si está muy agitado.
Si durante el día, el niño se muestra más cansado de lo habitual o somnoliento o si se alteran los hábitos de toda la familia, es recomendable valorar la ayuda de profesionales.

¿Qué son las pesadillas?

Las pesadillas son ensoñaciones complejas que producen temor o ansiedad. El niño suele despertarse muy asustado y puede describir con detalle lo que ha soñado. A diferencia de los terrores nocturnos, el niño lo puede relatar como si realmente lo hubiera vivido, confundiendo sueño con realidad.

Se pueden producir en cualquier momento de la noche, pero ocurren con más frecuencia en el último tercio de la noche y finalizan cuando el niño se despierta. Aunque no dure mucho, el niño al despertar puede seguir nervioso y alterado y tener dificultades para volver a conciliar el sueño.

Suelen iniciarse entre los tres y los seis años, siendo mucho más frecuentes entre los seis y los diez años. Se pueden producir por un sueño insuficiente, algunos medicamentos, estrés por conflictos emocionales o episodios traumáticos. No tienen por qué haber antecedentes familiares.

En algunos casos el niño puede relacionar el sueño a las pesadillas y desarrollar rechazo al momento de irse a la cama.

¿Qué podéis hacer los papis?

Es bueno tranquilizar al niño, diciéndole que ha sido una pesadilla, permaneciendo a su lado y transmitiéndole calma. También le podéis dar algún objeto o muñequito que le tranquilice o le dé seguridad o, dejar una pequeña luz encendida. Al día siguiente puede ser útil que dibuje o describa la pesadilla, cambiando el final de lo que soñó, de manera que esto puede hacer que el niño se sienta más seguro.

Para acabar y garantizar que vuestro hijo disfrute de un sueño agradable y tenga un buen descanso os recomiendo, que el niño duerma las horas suficientes, con regularidad en sus horarios de descanso, no suprimir las siestas si las sigue haciendo, sobre todo en vacaciones. El momento que preceda a la hora de irse a dormir deben realizar actividades relajadas, un baño, leer un cuento, hablar de cosas agradables que hayan pasado durante el día, recibir algunos mimitos, evitar juegos que les alteren o les exciten en exceso antes de irse a dormir.

Espero que vuestros pequeños angelitos tengan dulces sueños y descansen toda la noche.

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2 comentarios:

  1. Vikingo pasó una etapa de terrores nocturnos con 6-7 meses, nos asustábamos mucho cuando rompía a llorar de aquella manera, estaba aterrado pero no nos dejaba consolarlo. Aunque tenía los ojos abiertos nos dábamos cuenta de que seguía dormido. Al final se le pasó al cabo de unos meses, pero fue bastante duro. Muy buen post, un beso.

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    1. Daniela también pasó una temporada de pesadillas cuando vino la hermanita.
      Duraron 2 semanas, pero lo pasamos fatal.
      Me alegro que Vikingo ya lo tenga superado y MIL GRACIAS por tu comentario.

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