Hace unos días Patricia me escribía para preguntarme lo siguiente:
"Oye, ¿cómo organizas los tickets de descuento? Me caducan pronto por no verlos nunca al hacer la comrpa. SOS"
Este problema es super común, nos pasa a muchísima gente. 

Y da mucha rabia ir a una tienda y después de unos días acordarte que tenías un vale descuento con el que te podrías haber ahorrado algo de dinero.

Después de aplicar estos 3 consejos prácticos, vas a reducir la posibilidad de que se te pase un vale descuento al mínimo. 

1. Vacía tu monedero

La mayoría de las veces, no somos conscientes de que tenemos un bono descuento porque nuestra cartera o monedero está llena de un montón de papelajos. 

Así que lo primero que tienes que hacer es coger tu monedero y tirar a la basura todo aquel papel que no te sirva. 

De tal manera que sólo vas a dejar los tickets de compras que probablemente cambies y los bonos de descuento.

Si eres constante en mantener tu cartera limpia, asociarás que lo que tienes guardado en ella es un ticket importante.

Cuando vayas a una tienda a comprar o a devolver algo, te costará mucho menos consultar los tickets que tienes guardados para ver si con alguno de ellos puedes ahorrarte algo de dinero.

2. Ten un monedero específico para las compras en tu Supermercado de Confianza

En este monedero mete tanto las tarjetas de afiliación como los bonos de descuento que suelen darte en cada compra. 

Es muy común tener tarjetas de afiliación de varios supermercados y cuando vas a pagar acordarte de que te has dejado otra vez la tarjeta en casa.

Prepara este monedero que usarás sólo para cuando vayas a comprar al supermercado y NO te olvides de cogerlo cada vez que vayas a hacer la compra. 

Mantenlo también libre de tickets de la compra que ya no necesitas guardar.

3. Cada Bono Descuento con su Tarjeta de Afiliación

Solemos ser socios de las tiendas en las que más comunmente compramos porque se suelen tener ventajas a la hora de comprar en ellas. 

Por lo general, cada vez que vamos a las tiendas que tienen tarjetas de socios, nos suelen preguntar que si disponemos de ella. 

Así que lo mejor cuando tienes un bono de descuento de una de estas tiendas, es guardarlo junto a su tarjeta de afiliación correspondiente.

La próxima vez que vayas a esa tienda y vayas a sacar la tarjeta para que te pasen los puntos, te vas a dar cuenta que tienes un bono de descuento y podrás utilizarlo. 

Aún así puede que cuando vayáis a utilizar un Bono Descuento, os deis cuenta de que se os ha caducado. 

Si ha sido porque no has necesitado volver a comprar nada en esa tienda, mejor que se te haya caducado. 

Cuando llevas tiempo sin comprar en una tienda, te suelen mandar descuentos para que piques y compres algo, aunque en realidad no lo necesites. 
Es mejor que se te caduque el descuento, a comprar algo por impulso solamente movida por el anzuelo del descuento. 
Así que a veces que se te pase un Bono Descuento, no es tan malo, ¿no crees?

TU TURNO: ¿Qué más trucos usas para no perder ningún descuento?

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Si estás pensando cambiarte de casa, seguro que te asusta el tema mudanza.

Es el momento en el que realmente te das cuenta de que tienes almacenadas en casa un montón de cosas y que es hora de o bien deshacerte de ellas o trasladarlas a tu nuevo hogar. 

Para que te sea muy fácil organizar tu mudanza con cero estrés, he recopilado una serie de post que seguro te van a ayudar en esta tarea.

1. Planificar y Preparar una Mudanza.


En este post, Cristina de Con Gafas de Color, te ayuda a organizar tu mudanza con tiempo y con cero estrés.

2. ¿Hacer la Mudanza Nosotros o Contratar a Alguien? Esa es la Cuestión...


Si finalmente decides contratar a una empresa de mudanzas, tienes que leer este post para saber todo lo que tienes que tener en cuenta para que la mudanza con ellos sea un camino de rosa.

3. Las Mudanzas y Los Niños


Las mudanzas causan mucho estrés y momentos de tensión en la familia.

Los niños también acusan estos nervios que hay en el ambiente. 

Este post te ayuda a que lleven mejor este cambio en sus vida

4. Y Después de la Mudanza, toca la Post-Mudanza


Has conseguido superar con éxito y con nota el momento mudanza. 

Pero ahora las cajas invaden tu casa nueva y quieres desembalar todo cuanto antes y colocarlo en su lugar.

Quieres disfrutar de un hogar organizado y feliz cuanto antes.

Estos dos post acerca de cómo organizarte después de la mudanza, te van a venir como anillo al dedo:
TU TURNO: Después de esta recopilación de posts, ¡no va a haber mudanza que se te resista! ¿Me cuentas tu experiencia con las mudanzas?

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Por fin has tomado la decisión de cambiarte de casa, has preparado con mimo toda la mudanza, y ahora tu casa nueva está llena de cajas por todos lados.

Ahora toca hacer la post-mudanza, sacar todo de las cajas y ponerlo en el lugar más adecuado.

Si has sido organizada, no te costará encontrar las tazas del desayuno, o la camiseta que te apetece ponerte mañana, o el peluche de apego de tus peques.

Pero aún así, sientes que sólo hay cajas por todos lados y que no vas a conseguir deshacerte de ellas nunca.

Lo primero de todo, no te agobies. El estrés sólo te va a palarizar y no te va a dejar pensar con claridad.

Ya verás como no es tan complicado. Vamos paso a paso. Despacito y con buena letra.

Las Mudanzas, una Nueva Oportunidad


Las mudanzas son la ocasión perfecta de eliminar todo aquello que te sobra y que muchas veces no sabías ni que tenías. 

Cuando empiezas a hacer cajas, te das cuenta de la cantidad de cosas que has acumulado, y empiezas a eliminar aquello que no quieres llevarte a la nueva casa.

Al final mudarse, significa empezar una nueva vida.
Liberarte de cosas acumuladas en el pasado, te ayuda a progresar y afrontar la nueva vida con ilusión y sin cargas del pasado.
Identifica cada caja para saber cuáles hay que deshacer antes


Aún habiéndote deshecho de muchas de tus pertenencias, has llenado más cajas de las que pensabas.

Y ahora en el lugar donde debería estar tu bonita mesa de centro, sólo tienes cajas por todos lados.

¡Es hora de abrirlas y guardar lo que contienen en su interior!

Para ello lo mejor es que identifiques las cajas que contienen lo que necesitas inmediatamente y ponles una marca (por ejemplo una pegatina verde).

Luego pon otra marca (pegatina naranja) a las cajas que contienen lo que vas a necesitar a medio plazo.

Por último, identifica con una tercera marca (pegatina roja) las que contienen cosas que no importa que tardes más en guardarlas.

Informa a toda la familia de lo que significa cada marca, para que todo el mundo sepa cuáles son las cajas que antes hay que deshacer.

Planifícate y ve deshaciendo cajas poco a poco


Ahora que tienes todas las cajas marcadas según su orden de prioridad para ser abiertas, te va a ser mucho más fácil saber por dónde empezar. 

Así que ponte un objetivo realista del número de cajas que vas a deshacer cada día. 

Si es demasiado ambicioso, te vas a dar la paliza y quizá no lo consigas. Lo que hará que abandones la operación post-mudanza.

Es mejor que te quedes corta, y te animes a deshacer unas cajas más ese día. Ésto también te ayudará a saber cuántas cajas eres capaz de abrir al día y ajustar tu objetivo.

También debes ponerte un objetivo final, es decir, el tiempo en el que deberías tener todo lo que hay en el interior de las cajas recogido y organizado en tu nuevo hogar.

¡Manos a la obra!


Hasta ahora sólo has pensado en cómo afrontar la apertura de cajas. 

Ahora toca ponerse a hacer el trabajo sucio.

Pon un poco de musiquita que te anime y ¡empezamos!

Cada vez que abras una caja, piensa en cómo y dónde vas a guardar lo que contiene en su interior. 

¿Dónde lo Guardo?

Piensa en dónde y cómo la vas a utilizar, y eso te dará la respuesta de cuál es el mejor lugar para guardarlo. 

Lo que uses con más frecuencia, deberás de tenerlo muy a mano. Así que no pongas en un altillo o debajo de la cama lo que uses a diario.

¿Cómo lo Guardo?

Piensa siempre en que debe quedar a la vista, que te sea fácil cogerlo y volverlo a dejar sin desorganizar nada y que respete la forma original de ese utensilio o prenda. 

No te olvides de:

1. Doblar en vertical, aquellas prendas que puedas guardar en cajones, cajas o cestas. 

2. Usar las perchas adecuadas para cada tipo de prenda.

3. Utilizar el espacio en vertical y no sólo en horizontal.

4. Poner primero lo que antes caduca (para la despensa o el frigorífico)

5. Sacar el máximo partido a cada rincón de tu casa.

Has Trabajado Duro, te Mereces una Recompensa


Tanto la mudanza como la post-mudanza, son trabajos duros tanto físicos como psíquicos

Así que ya que has terminado, prémiate con algo que te apetezca mucho, como tu bebida favorita, un baño con espuma y velas, un rato en el sofá leyendo tu libro favorito.

TU TURNO: Cuéntame cuál ha sido el momento más duro de la post-mudanza y con qué te has premiado (soy masoca, quiero que me des mucha envidia)

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