Qué es una Cápsula de Ropa y Cómo Crearla

miércoles, 17 de agosto de 2016

Para aprender a organizar tu hogar, tienes que interiorizar que hay un montón de cosas en tu casa que debes eliminar.

Y cuando lo haces, empiezas a tener otra visión de la vida y te das cuenta que puedes, incluso quieres, vivir con menos cosas.
Lo que te quedas es algo importante para ti, tiene un significado y no podrías deshacerte de ello. En una palabra, es esencial para ti.
Por ello, cuando leí en el blog de Ana Samper, Orden y Con Cierto, sobre las Cápsulas de Ropa, decidí que tenía que proponerle hablar sobre ello en Alrededor de Ana.

Ella es una experta en crear y ayudar a crear Cápsulas de Ropa, así que no te pierdas detalle de lo que nos cuenta.


Cuando Ana y yo contactamos para hacer esta colaboración veraniega no tuve ninguna duda de cual iba a ser la temática elegida para darme a conocer a sus lectores: las cápsulas de ropa.

La ropa, o mejor dicho, el orden de la misma y su mantenimiento es una de las cosas que más tiempo y quebraderos de cabeza suelen darnos. Abrir un armario y que esté desordenado puede llegar a ser un martilleo constante en nuestro día a día que nos recuerda lo difícil que es querer llegar a todo…. 



Sin embargo desde que hace ya más de un año descubrí las cápsulas de ropa, mi vida ha cambiado y la de las personas a las que les he ayudado a ponerlo en práctica también.

Aunque hay varios formatos de cápsulas de ropa, el que yo sigo es el de Courtney Carver , una apasionada minimalista que a través de su pagina Be More with Less difunde este sistema con el nombre de The Project 333, y que tiene miles de seguidores en todo el mundo.
Consiste concretamente en vestirse con 33 prendas de ropa que cambian cada 3 meses, y en las que no se incluyen la ropa de hacer deporte y de estar por casa/dormir/interior, pero si todo lo demás, incluidos complementos y zapatos. 
Si bien es cierto que cuando en mis talleres y sesiones explico el contenido de las cápsulas, flexibilizo el contenido de las mismas en función de cada persona y también de cada época del año, ya que por ejemplo yo en verano utilizo muchos más complementos que en invierno e incluirlos en la cápsula de verano me limitaría mucho, así que en verano no suelo incluirlos.

¿Cuándo hacerla?

Según la teoría del proyecto original las cápsulas son para 3 meses, coincidiendo más o menos con las 4 estaciones, pero como dependiendo donde vivamos esto puede variar, yo prefiero adaptarme según el tiempo y adelantar el cambio del armario o retrasarlo una o dos semanas. 



De esta forma a finales de febrero empiezo a preparar la capsula de primavera, a finales de junio la de verano que alargo hasta mediados de octubre, cuando preparo otra cápsula, aunque mas reducida de entre tiempo hasta diciembre, y por ultimo de diciembre a febrero la de invierno.

¿Por qué hacer una Cápsula de Ropa?

Si aún no estáis convencidas de las numerosas ventajas de vestir sólo con 33 prendas, lo cual es totalmente comprensible porque estamos instalados en la acumulación permanente, os voy a convencer con estas razones:

1. Dejarás de ponerte delante de un armario abarrotado de ropa y pronunciar con un tono de horror y desesperación esta conocida frase: “No tengo nada que ponerme”!!! mientras tus hijos te miran con una expresiva cara de incomprensión

2. Dejarás de perder 10 minutos (o más) cada mañana delante de ese mismo armario, porque elijas la ropa que elijas te sentará bien y te sentirás bien

3. Tu armario estará siempre ordenado, al no tener acumulación de ropa que no usas no habrá montañas de ella en los cajones, ni 5 camisas colgadas en una misma percha sin poder ver la ultima que hay

4. Ahorras dinero porque sólo comprarás aquello que complete tu cápsula, dejando de comprar compulsivamente para hacerlo selectivamente

¿Cómo hacerla?

Para explicaros como la hago he preparado este vídeo en el que os cuento paso a paso como hacerlo, si os gusta darle a la manita en el vídeo de Youtube!



TU TURNO: Espero haberos convencido, si es así me encantará saberlo en vuestros comentarios, y si necesitáis ayuda con la cápsula ya sabéis que uno de mis servicios como personal organizer es precisamente asesoraros para hacer una cápsula de ropa, a lo largo de tres sesiones presenciales o con Skype os guiaré en la confección de la misma, ¡seguro que vuestra vida cambiará!


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Para los que vivimos en el hemisferio norte es pleno verano, y el cuerpo va a medio gas.

Pero antes de que todos nos vayamos de vacaciones, yo y el blog incluidos (necesitamos un descanso para venir renovados y con más fuerza. Aún así puede que haya alguna sorpresa, ¡atenta!), quería proponerte el reto de este mes.

Soy consciente de que no a todo el mundo le apetece ponerse a limpiar la cocina de arriba a abajo.

Así que el reto de este mes es ligerito para que no me pongas excusas de que con este calor no apetece sudar la gota gorda.

Pero no por fácil deja de ser necesario y estoy segura que al igual que el reto del mes anterior , más de una lo tendríamos que meter dentro de nuestras rutinas mensuales.
Ya no volverás a perder los vales descuento o te pasarás media hora buscando el ticket de la tintorería.
Cada vez que te dan un ticket, un bono o un vale, ¿dónde lo guardas? ¡En la cartera o monedero!

Y el pobre engorda y engorda sin parar y deja de ser ese monedero finito que te compraste porque te cabía en el bolsillo hasta convertirse en una mole de papeles.

Ha llegado el momento de aplicarle la operación bikini a nuestra cartera o monedero, antes de que explote.

Evidentemente el dinero que guardan no lo vas a tirar, antes dámelo a mi :-)

Pero sí puedes deshacerte de un montón de papeles que guarda en su interior. 

Tickets de compra  

Ticket de compra que te dan, ticket de compra que guardas.

Y apuesto a que tienes más de uno al que ya se le ha ido la tinta. Puedes tirarlo sin ningún temor porque ya no te va a servir para nada.

Revisa cada uno de los tickets de compra. 

Los del super y de los productos que compraste y no vas a devolver, al contenedor de papeles, ya no los necesitas. 

Si es un ticket de un regalo que hiciste, ha pasado la fecha de devolución y no te lo han pedido, ¡a reciclar se ha dicho!

Y si es un ticket de algo que querías devolver y se te ha pasado la fecha de devolución, hoy mismo intenta ir a esa tienda para ver si se apiadan de ti y te lo cambian o te devuelven el dinero (no suele suceder) o te hacen un vale.
Almacenar los tickets de compra compulsivamente, puede provocar que se te pase la fecha de devolución.

Tarjetas de socio, regalo, descuento, crédito, médico, caducadas

Hoy por hoy puedes tener tarjeta de asociado hasta del Bazar Chino que hay debajo de tu casa.

Y claro, ¿dónde van esas tarjetas? 

Pues las divides entre cartera, monedero, tarjetero...y aún así no te caben todas. 

Por fin muchos fabricantes se han dado cuenta de que la gente no se hace socia de su tienda porque no quiere más tarjetas y en la mayoría de los casos tan sólo con registrarte y dar tu DNI cuando haces la compra, es suficiente.

Así que te puedes deshacer de toda tarjeta que entre dentro de esta categoría.

Aún así  te hago una petición especial, deja de hacerte socia de toda tienda a la que vas a ir una sola vez en tu vida. 

Tarjetas de descuento o de regalo, mira a ver hasta cuándo eran válidas y si han llegado a la "fecha de caducidad", me temo que no te van a ser de utilidad. Así que puedes tirarlas.

Otra categoría sorprendente son las tarjetas del médico, de crédito o débito caducadas. 

Cada vez que están cercanas a su fecha de caducidad el banco o compañía que corresponda nos manda la nueva tarjeta. 

Y en muchas ocasiones, en vez de tirar la antigua y quedarnos sólo con la nueva, solemos guardar las dos, ¿por qué? Yo tampoco entiendo porque lo hago. 

Pues si en tu revisión de tarjetas, te las encuentras, hazte un gran favor, córtalas en cachitos y a la basura.

Vales de descuento o de cambio

Guárdalos a buen recaudo y bien visibles para que no se te olvide usarlos en tu próxima compra. 

Si te acuerdas, ya te recomendé en Cómo Ahorrar Haciendo la Compra, que tuvieras un monedero sólo para el supermercado en el que guardaras los cupones descuento para que no se te olvidara usarlos.

Revísalos de vez en cuando, ya que en muchas ocasiones nos los suelen devolver porque podemos usarlos varias veces hasta una determinada fecha. Si esa fecha ya ha pasado, deshazte de ellos. 

Tickets de recogida 
¿Cuántas veces has ido a recoger algo y no encontrabas el ticket que te dieron para recogerlo? ¿O te has pasado media hora revisando papelitos hasta que por fin has dado con él?
Eso pasa por tener guardado más de lo necesario. 

Al final te suelen dar tus zapatos, o tu ropa porque eres capaz de reconocerla, pero es un verdadero acto de fé del dependiente porque alguien podría llevarse algo que no es suyo y ponerle en un aprieto.

Si revisando tu monedero, encuentras alguno de estos tickets y ya has recogido el producto, ¡tíralos! 

Objetos varios

A estas alturas no vamos a engañarnos. 

La cartera sirve para mucho más que para tarjetas y tickets.

En ella podemos encontrar también trozos de telas, horquillas, pendientes, botones...

Devuelve cada una de estos objetos a su lugar y los que puedas tirar, hazlo sin remordimientos. 

Para superar el reto, ¿qué tienes que hacer?

1. Hacer una foto de cómo estaba tu monedero/cartera/tarjetero antes de comenzar el reto

2. Eliminar todos los papeles y tarjetas que ya no necesitas

3. Hacer una foto de cómo ha quedado después

4. Si quieres compartir tus logros, puedes etiquetarlas en Twitter, Facebook o Instagram como #reto7alrededordeana o  enviarme fotos del antes y después a alrededordeana@gmail.com

5. ¡Disfrutar de tu monedero adelgazado! 

TU TURNO: ¿Cuántos kilos crees que ha adelgazado tu cartera/monedero/tarjetero? ¿Qué más cosas inservibles has sacado de tu monedero?


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Desorganización Crónica

Según el Instituto para la Desorganizacion Desafiante, en ingles ICD (Institute for Challenging Disorganization), la Desorganizacion Crónica es una situación en la que se encuentran inmersas personas que presentan grandes dificultades para organizarse durante un largo periodo de tiempo. 

Sobre todo se caracterizan por el acaparamiento de cantidades considerables de papeles, periódicos, ropa, entre otros artículos, mas allá de la necesidad o el gusto de tenerlos; y por la tremenda dificultad para despegarse de las posesiones.

Estas personas conviven constantemente con la desorganización ya sea en el hogar, en el espacio de trabajo o en ambos, lo que 
provoca efectos negativos tanto en su vida diaria, como en sus relaciones y terminan fracasando ante cualquier intento de mejorar con los métodos de orden convencionales. 

Causas más Comunes

- Malestar emocional, infelicidad, incomodidad o desconcierto con la vida actual.

- Mala administración del tiempo.

- Baja autoestima.

- Transiciones, mudanzas.

- Hábitos y estilo de vida inapropiados.

- Cuestiones de la propia vejez

- Etc.

Causas Físicas que pueden contribuir a generar Desorganización Crónica

- Tendencias adictivas.

- Depresión.

- Trastorno Obsesivo Compulsivo.

- ADD o AD/HD ( Trastorno por Déficit de Atención).

- Lesión Cerebral Traumatica.

- Enfermedades que involucran dolor crónico como: Fibromialgia, Artritis, Síndrome de Fatiga Crónica).

- Esclerosis Múltiple.

- Enfermedad de Alzheimer.

- Disfuncion Tiroidea.

Como se manifiesta

En el hogar


- Capacidad saturada en el almacenamiento de las cosas.

- No se hace uso de calendarios o planificadores de tareas.

- Estresante entorno en el hogar.

- Importantes documentos de cuentas del banco, escuela, estudios médicos, documentos en general desordenados y apilados al azar.

- Distracción en la realización de tareas habituales lo cual no permite completarlas, etc.

En el trabajo

- Sensación de perdida de tiempo.

- Proyectos sin concluir.

- Distracción y perdida de enfoque.

- Archivos extraviados (en papel o en computadora).

- Retraso o ausencia de reuniones.

- Incapacidad para encontrar cosas

- Plazos incumplidos.

- Dificultad para tomar decisiones

Hay muchas posibilidades para afrontar la Desorganización Crónica. 

Si la experimentas en tu vida, no dudes en consultar a una Organizadora Profesional especialista en el tema.

Te brindará orientación y apoyo desde la experiencia y te ayudara a implementar uno o varios sistemas que hagan mas fácil sostener la organización por tiempo prolongado, y reducir el estrés que el desorden te causa.
El desarrollo de buenas habilidades organizativas reduce considerablemente el estrés.
Es fundamental tomarlo como un compromiso, una inversión que implica dedicación, paciencia y voluntad para alcanzar la paz interior y el éxito, sabiendo que no se pueden logar resultados diferentes haciendo siempre las mismas cosas.

El cambio no ocurre de la noche a la mañana. Pero no te rindas… definitivamente ¡no es imposible ganarle la batalla a la desorganización!

TU TURNO: ¿Sabías qué era la Desorganización Crónica? Si necesitas ayuda o tienes dudas sobre cómo organizarte mejor, Carolina y yo estaremos encantadas de ayudarte.


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* Artículo escrito por Carolina Montserrat